viernes, 30 de enero de 2009

DIARIO DE UN OLDSKIM (Por Daniel Moro)

CAPITULO I " MADERA, MADERITA, MADERIDUBI"


Después de ver a mucha gente con tablas de madera haciendo “surf orilla” (pues así era y es conocido el skim para mucha gente)por las playas de Cádiz decidí comprarme una en el Decatlón. Mientras me compraba esa Hells no era consciente de lo que iba a significar el skimboard en mi vida ni los buenos ratos y amistades que iba a tener gracias a él.

Mis primeros días de skim fueron en Faro de Trafalgar. Me daba vergüenza usar la tabla por si me caía y la gente se cachondeaba de mí por eso dedicaba la mayor parte del tiempo a mirar tetas que en Faro hay tantas como olas orilleras.
La mayoría de los días que lo practicaba eran en el palmar con interminables carreras detrás de la tabla para deslizar por la orilla y hacer algún que otro 360. Al tiempo empezamos a hacer saltitos muy ridículos ayudándonos con la espuma de las olas. Cuando quedábamos para hacer “surf orilla” comentábamos que era muy raro el deporte, que algo más se debía hacer con esa tabla, que no creíamos que fuera un deporte tan básico. Fue entonces cuando empecé a investigar y encontré el único foro español de skim que existía por esa época. Era un foro de gente de Huelva y entre otros allí empecé a entablar relación con Tigre ( que traía zaps en esa época), Alberto, Boka, Andrés Rúa, Mac, el piratón Fillu que vendía Folhas, los hermanos Expresati o Karaokes ( por la facilidad para coger micrófonos de carne que tenían) y algunos más que se me olvidan seguro, lo siento. Gente como Fon, Kikelo y su hermano, Rafa, Banego, Fopy, Nandi, Oli, Janovi… también sonaban en aquella época aunque tenía menos contacto con ellos y a algunos los conocí un poco más adelante.

Empecé entonces a tener más información acerca de este deporte tan nuevo en las costas españolas. Uno de esos días de playa en Faro de Trafalgar vi a unos locales de allí con tablas de maderas construidas por ellos mismos tirándose contra las grandes olas de Faro sin ningún temor. Pese a la mala calidad de sus skim caseros le daban bastante bien para aquellos tiempos y todos los que estaban en la playa no le quitaban la vista de encima, ni a ellos ni a las tetas como antes comenté. Estuve hablando con ellos y me comentaban que las tablas de foam no les venían bien para Faro pues se rompían con la fuerza de las olas. Decían que una vez vinieron unos skimers extranjeros y que habían roto algunas tablas pero que surfeaban las olas con el skim y que verlos era increíble. Poco a poco fui cogiendo más mi tabla de madera y a la vez iba hablando más con otros skimers de Andalucía. Recuerdo que en esos tiempos el que tenía una tabla de fibra era un afortunado y todos los que teníamos madera sentíamos una envidia sana muy fuerte.
Un día con mi tabla Hells en los Caños de Meca me pareció ver de lejos a uno de los primeros skimers de Cádiz, Tigre. Tenía una Zap y estaba deslizándose por la orilla. Aquello no era normal, no tenía nada que ver con lo que había visto hasta ahora. La tabla flotaba una barbaridad , era otro mundo comparado a lo que podía hacer con mi tabla de madera y eso que lo único que hacía era deslizarse por la orilla pero flotando muchísimo más de lo que yo había visto hasta el momento. Fue entonces cuando me dije: “Tengo que comprarme una tabla de Foam”…..